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jueves, 27 de febrero de 2014

PELÍCULA: "El nacimiento de una nación" de GRIFFITH


Éste clásico del cine mudo de 1915 narra acontecimientos importantes de Estados Unidos de América, como por ejemplo, la Guerra Civil.
     Los primeros trabajos cinematográficos hasta ese momento eran tan solo un conjunto de escenas con muy poca coherencia y relación entre sí, por lo que, Griffith marca la principal diferencia con esta película: “El nacimiento de una nación”, independientemente de los temas que toca como es el racismo, pienso que marca el origen del verdadero lenguaje cinematográfico al ser una película que logra contar una historia de manera coherente.
     Esto gracias a que al contrario de lo que se venía haciendo en el cine, Griffith logra utilizar acertadamente los primeros planos, movimientos de la cámara,  cambio de planos y hasta la profundidad de campo. Todas estas características técnicas aunado a la narrativa y tensión, bases primordiales para el cine clásico; convierten “El nacimiento de una nación” en un total espectáculo visual y narrativo.


PERLA GARRIDO CRESPO














 

martes, 22 de octubre de 2013

ENSAYO sobre el libro: "La Cámara Lúcida" de ROLAND BARTHES

El libro de Roland Barthes: “La cámara lucida”, se puede dividir en dos partes, la primera donde el autor intenta distinguir porque unas fotografías le gustan y otras no, y la segunda viene con una reflexión en donde se plantea que es lo que hace que la fotografía sea fotografía,  y se encuentre separada de otras artes, ahí mismo Barthes llega a una conclusión interesante, clasificada  por Él mismo como obvia, y nombrada el noema de la fotografía es decir, el "esto ha sido".

     Barthes traslada su estado de ánimo a la teoría de la fotografía a partir de la experiencia de la muerte de su madre. Por ello, se puede decir que fotografía y muerte son los dos temas infranqueables dentro del libro.

     Toma como tema principal la muerte y la búsqueda de la esencia de la fotografía al reflexionar sobre el valor de la misma en el justo momento en que se produce la desaparición irreversible del referente provocando la muerte del sujeto fotografiado.

     Roland Barthes comienza con recordar que, lo que reproduce la fotografía al infinito únicamente ha tenido lugar una sola vez, es decir, la fotografía repite mecánicamente lo que nunca más podrá repetirse existencialmente. La fotografía lleva siempre su referente consigo, no hay foto sin algo o alguien y es precisamente esa adherencia del referente lo que provoca que haya una gran dificultad en enfocar el tema de la fotografía.

     Relaciona la fotografía con las Bellas Artes por medio del teatro en lugar de la pintura al decir que el fotógrafo mientras fotografía está sometido a varias sorpresas: lo raro, la proeza, las contorsiones de la técnica, el hallazgo o el inmovilizar una escena en un momento decisivo; “El fotógrafo es como un acróbata, debe desafiar las leyes de lo probable e incluso de lo posible, debe desafiar las leyes de lo interesante…”

     Barthes logra distinguir dos elementos dentro de toda fotografía y los nombra como: El studium: que tiene que ver con el gusto o interés general y El punctum: ese pinchazo o corte que sale de la escena y perturba.

     Hay que mencionar que existe un tipo de fotografía que, aunque posee el studium, puede carecer por completo de un destello de punctum. Es a lo que llama fotografía unaria: es decir, trivial sólo compositiva. En este grupo se pueden encontrar las fotografías pornográficas o las de reportaje. Mientras el studium está siempre codificado, el punctum no lo está y siempre es innombrable. Es por eso que algunas veces al ver unas fotografías aun siendo bellas no logran generar ninguna marca en los ojos ni en la mente,  tratándose  solo de escenas con falta de dualidad y aventura.

     En el libro también se abordan otras ideas relevantes a mi juicio, como la inmovilidad de la foto, que provoca una confusión entre lo real y lo viviente. Lo que está claro es que la foto es literalmente una emanación del referente. Toda fotografía es un certificado de presencia. Barthes desarrolla su idea de la fotografía como huella de la realidad, sin embargo, en el fondo, una fotografía se parece a cualquier cosa excepto a aquel a quien representa.

     En la fotografía se mezcla, de alguna forma, el pasado y el futuro. Cada foto es leída como la apariencia privada de su referente. Se ve a la fotografía como un medium, una forma de alucinación, una imagen no real barnizada de realidad y Barthes lo sustenta al creer que existe una especie de vínculo entre la fotografía, la locura y lo desconocido.

     Como puntos claves que establece en el libro la teoría de Roland Barthes se puede  destacar que principalmente busca la esencia de la fotografía, aquello que la diferencia del cine o de otros medios. Esa esencia que Él llama el Noema de la fotografía no es otra cosa que la afirmación que lo que está ahí se encuentra de manera necesaria: “la obstinación del referente de estar siempre ahí, su momificación, precisamente esa presencia fugaz es lo que dota a la fotografía de un contenido”.

     Queda claro que la fotografía, no es necesariamente un calco de la realidad, sino que puede desarrollar un lenguaje dentro de la imagen, un "esto ha sido asi, pero...yo lo veo de esta manera".

     El libro invita a una reflexión junto con el autor ya que habla de muerte, del paso del tiempo y de la nostalgia a través de la fotografía. Discute la fotografía fuera de sus límites técnicos, de una manera de interpretación mucho más afectiva y personal.
 
 
PERLA GARRIDO CRESPO


 

lunes, 16 de septiembre de 2013

PROCESOS FOTOGRÁFICOS

El día 30 de septiembre se ofreció la primera magistral del curso a cargo del maestro Andrea Di Castro dentro de las instalaciones de la ENPEG “La Esmeralda”. La magistral fue muy enriquecedora ya que se vio de manera cronológica la evolución de los procesos fotográficos a través de la historia. Se analizó como se debió pasar por distintas etapas y procesos que permitieron la evolución y el desarrollo, para tener la fotografía que hoy en día conocemos y utilizamos. Estos procesos fotográficos  a inicios del siglo XIX, son absolutamente asombrosos y demuestran que los primeros fotógrafos más que ser artistas eran unos verdaderos alquimistas. 

      El daguerrotipo fue el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente en el año de 1839. Realmente el inventor de este proceso fotográfico fue Joseph-Nicéphore Niépce, al emplear en 1814 una cámara obscura junto con sales de plata sensibles a la luz para tratar de conseguir imágenes fijas. En 1818 logra obtener  las primeras imágenes de la historia en positivo, aunque con ello sacrifica el poder de reproducción, ya que las imágenes eran imágenes únicas. Sin embargo, tras la muerte de Niépce, Louis Daguerre sé queda con los derechos del invento y lo da a conocer con el nombre de daguerrotipo, quitándole todo el mérito a Niépce como creador original.

 

Cámara para daguerrotipo, 1839.
Primer fotografía por Nicéphore Niépce
 










     Es interesando el conocer exactamente como fue el desarrollo de la fotografía, los inconvenientes que hubieron a lo largo de la historia y todos los experimentos que se lograron con el único fin de mejorar la calidez y la conservación de las imágenes.
     William Henry Fox Talbot, no consiguió pasar a la historia como el padre de la fotografía, pero si lo hizo como el inventor del proceso negativo-positivo, el cual finalmente llegaría hasta nuestros días y que en definitiva, una vez perfeccionado, supuso la base de la fotografía contemporánea. En 1841 llamó a este proceso calotipo, sin embargo, no tuvo mucho éxito al principio porque la gente seguía prefiriendo la nitidez del daguerrotipo.

Calotipo por Talbot (negativo y positivo)
 
     En 1842 surge otro procedimiento fotográfico monocromo, que conseguía una copia en color azul, llamado cianotipo. Sir John Herschel fue quien lo ideo, pero fue Anna Atkins la primera persona en emplearlo para ilustrar su libro: “British Algae”; considerada como la primera mujer fotógrafa de la historia. Este proceso se lograba al utilizar citrato de amonio y hierro y ferrocianuro de potasio; de su mezcla surgía una solución fotosensible a la luz ultravioleta. 
Cianotipo Algas por Anna Atkins 1843

Cianotipo Algas por Anna Atkins 1843    












  
     Era tanta la euforia por conseguir en un tiempo corto imágenes tan precisas y nítidas, superando a la anterior, que muchos se dieron a la tarea de continuar experimentando; es así como continúan apareciendo distintos procesos fotográficos como el colodión húmedo, creado en 1851 por Gustave Le Gray donde la placa en la que se obtenía la imagen debía de permanecer húmeda durante todo el proceso de toma y revelado. Este era uno de sus inconvenientes ya que el fotógrafo tenía que llevar consigo todo el laboratorio fotográfico, al igual que con el ambrotipo que usaba como base la técnica del colodión; descubierta en 1852 por Frederick Scott Archer y Peter Fry, sin embargo, sustituyo rápidamente al daguerrotipo por ser más rápido y económico.

Ambrotipo ingles 1860
     Continuaron surgiendo más procesos como el ferrotipo, el cual era una copia barata del ambrotipo que nunca alcanzo la calidad del daguerrotipo; todos estos procesos fueron indispensables para la evolución y la base de la fotografía. En estos tiempos tecnológicos en los que vivimos se dice que los días de la fotografía análoga  como se conocen están contados debido a la fotografía digital, pero actualmente siguen existiendo fotógrafos y artistas que continúan trabajando la fotografía en su modo tradicional con algunos de los procesos antiguos anteriores.
 
     Alguno de estos artistas son: Jayne Hinds Bidaut, Chuck Close, John Coffer, Adam Fuss, Mark Kessell, Sally Mann, Mark Osterman, France Scully Osterman, Irving Pobboravsky y Jerry Spagnoli, realmente sigue siendo muy interesante el poder ver sus estudios y la técnica con la que trabajan.
 
Perla Garrido Crespo 

martes, 20 de agosto de 2013

¿QUÉ ES UNA BUENA FOTOGRAFÍA? - Henri Cartier-Bresson


Tal vez sea complicado el poder definir cuando una fotografía es o no buena, sin embargo, es algo que con los años de trabajo, la experiencia y la labor de educar al ojo es como se vuelve cada vez más sencilla de catalogar.
     Técnicamente para que una fotografía sea considerada como buena debe de incluir ciertos parámetros de estética  los cuales muchas veces difieren entre cada persona, según su apreciación, pero si existen algunos parámetros fotográficos que se deben de cumplir, entre ellos son:
1.-La adecuada iluminación: el tener mucha o poca luz puede molestar.
2.-El objeto que se quiere capturar debe estar claro, sin sombras que distraigan la mirada del espectador.
3.-Debe de transmitirte algo 
     Éste último parece ser el más importante, sobre todo si se considera la fotografía como una obra de carácter artístico.  Una fotografía es buena cuando tiene la capacidad de generar algo en la mirada y mente del espectador, aquella fotografía que no da respuestas inmediatas sino que deja con la posibilidad de usar la imaginación, de enriquecer la experiencia, en donde se busca contar algún tema de la humanidad, pero no con el simple hecho de contarlo, más bien busca sorprender con nuevas maneras para lograrlo; y si inspiras a alguien a que vea la vida de una manera única y diferente, creo que el esfuerzo de la imagen habrá valido la pena.
     No solo se busca la parte técnica sino debe de existir un equilibrio entre la mirada, la inteligencia y el corazón; como lo menciona el fotógrafo Henri Cartier-Bresson, en su documental  Biografía de una mirada: “Es poner en la misma línea de mira, el ojo, el alma y el corazón”. Nadie explica mejor la labor del fotógrafo que Henri Cartier-Bresson, para él una buena fotografía es aquella que te permita recordar o experimentar un sentimiento; en donde toda responsabilidad cae en el ojo óptico para poder alcanzar a capturar un momento y signifique algo.
 
 
Perla Garrido Crespo

jueves, 15 de agosto de 2013

EXPERIENCIA PREVIA EN FOTOGRAFÍA

Mi principal acercamiento a sido hacia las artes plásticas, sin embargo, siempre he tenido un gran interés por las artes visuales, principalmente la fotografía. Desafortunadamente no he tenido mucha oportunidad en practicarla desde un ámbito más profesional, simplemente he tenido contacto con ella como un aficionado más. 
 
     En este momento me interesa mucho más experimentar en la parte digital de la fotografía, estoy totalmente convencida que es necesario el conocer y aprender los procesos análogos para entender mejor el funcionamiento digital, por lo que hace unos meses curse la materia de Fotografía Blanco y Negro de la mano del fotógrafo John O'Leary S en la Universidad UNARTE en el estado de Puebla.
 
     En este curso que menciono, me introdujeron  hacia la historia, cronología, teoría y práctica de la fotografía análoga; desde sus inicios con la cámara obscura, así como en la practica al realizar una serie de pruebas en luz y sombra por medio de la fabricación de una cámara estenopeica. Los negativos que surgieron de la cámara estenopeica los aprendí a positivar a través de pruebas de máximo negro - máximo blanco por medio de ampliadoras, así como también la realización de fotogramas e impresiones LUMEN.
 
     Por último y de una manera muy introductoria saque dos rollos de película de 36 exposiciones c/u con una cámara manual tipo 35mm, en donde incluía exposiciones de movimiento congelado, movimiento barrido, movimiento tipo "paneo" y de enfoque selectivo: poca profundidad de campo y mucha profundidad de campo; de esos rollos tuve la oportunidad de revelar 4 fotografías.
 
     Sin embargo, después de mencionar la pequeña introducción sobre fotografía que he tenido en un periodo corto de tiempo me atrevo hacer hincapié en que mis conocimientos son bastante principiantes, pero puedo decir que ya conozco la parte análoga y artesanal por lo que ahora me quiero enfocar más en seguir aprendiendo fotografía pero ahora desde la parte digital, la cual espero y estoy segura me servirá para seguir enriqueciendo mi quehacer artístico.
 
 
Perla Garrido Crespo